Alexandre F., Rebeca G. y Estela G. - 3 ESO B
Día 1:
La tormenta se cierne sobre nosotros. Después de una búsqueda interminable de algún sustento con el que poder saciar el hambre, pudimos encontrar un animal herido. Lo sacrificamos para que no siguiera sufriendo. Llevamos el cuerpo del animal a un fragmento de avión que se encontraba ileso. En él habían unas cápsulas militares con las que poder hacer fuego y cocinar.
Día 2:
Son las tres de la madrugada, la tormenta ya se ha apaciguado y, gracias a esto, oímos ruidos extraños



