
Omar B., 4ºB
Para mis sueños,
porque siempre se cumplen
Nunca
imaginaste que te maltratarían de esa manera. Pero lo hicieron. Y además sin
justificación ninguna. Ya te esperabas que tus padres te dijesen algo por los
gritos que les mandaste. Pero lo que sucedió después fue sobrepasar el pico de
tu sufrimiento. Encerrado en tu cuarto sin poder salir a ningún lado... Sólo te
consolaba ella. Esa chica en el chat, lejos de tu alcance, a varias horas de
avión que t alegraba aquel castigo y aparte... alegrando tu corazón. Una noche
dices: “Estoy cansado de esta vida, ojalá te pueda ver, cuanto antes”.
Al día
siguiente te sacan y te arrastran a la puerta, ves a unos hombres con uniformes
del ejército y entonces recuerdas aquel mal augurio que te dijo tu padre hace
muchos años. “No puede ser”. Lo es y te llevan. ¿Tu destino? Una “academia”
militar.
Lo pones
entre comillas porque nada más entrar allí te encuentras con el paisaje
desértico de fondo, el edificio blanco por fuera, pero negro por dentro, y con
la cara de muchos chicos. Algunos tristes y otros indiferentes a su situación.
Nadie habla con nadie, así lo estipulan en las normas que el general te grita
hasta dejarte medio sordo.
Pasas el
peor mes de tu vida, gritos, golpes, amenazas por parte de los otros chicos...
Uno de esos días sientes una voz en tu cabeza, no sabes de quien y te dice
“Mira a tu izquierda” Te giras. La cara de sorpresa, ilusión e incertidumbre no
podía estar clara. Estás a 100 Km. de ella... Esa chica, con la que te hablabas
cuando te encerraban en tu habitación, la tienes muy cerca y muy lejos a la
vez. Y tu corazón y tu cabeza conectan. Tienes que salir de allí, cueste lo que
cueste.
Dos semanas
observando el cuartel, sus muros, sus vallas, todo para hurgar el plan. La poca
relación con tus otros compañeros favorece tu fuga. La pasividad de los
guardias también está a tu favor. Por fin llega la noche...
Ese momento
del día en que la única guardiana que mira pero que no se inmuta a lo que ve es
la Luna. Ella es la única que te ilumina. Sigue esa voz en tu cabeza y no paras
de escucharla. “Ven, mi corazón te espera” Y haces todo tal y como lo
planeaste. Buscas aquel muro relativamente pequeño pero muy duro para
escalarlo. No tienes tiempo ni para pensarlo. Empiezas a subir. Los cortes en
tus brazos y piernas no cesan. Pero sigues mirando hacia arriba, nunca atrás y
entonces llegas al tope no puedes más. Pero bajas de un salto y la que te
espera ahora es un calvario. 100 Km. Sólo, sin nadie.
Pero la
sientes muy, muy cerca. Nada más que caminas a no sabes ni a donde, sólo sigues
lo que dice su voz. Y recuerdas la foto que te enseñó ella de su pueblo y sólo
esperas ver ese oasis entre tanta arena y tanta soledad. Pasas 4 días con sus 4
noches, caminando sin parar, y comiendo todo tipo de bichos tal y como veías en
un documental de supervivencia. Cuando no puedes más, intentas levantar la
cabeza y.... ALLÍ ESTÁ!!
Ese pueblo,
ese castillo y esas murallas... Igual que en aquella foto... Tanto sufrimiento
y sin darte cuenta, estás cerca de ella. Sientes su voz más intensamente y
olvidas tus agujetas y tus heridas y corres hacia la plaza principal. Llegas
exhausto y las pocas fuerzas que te quedan solo te dan para llamarla, gritar su
nombre a pleno pulmón. Y entonces sucede sale ella corriendo, su sonrisa se ha
marcado al verte y nada más verla te despiertas. Olvidas todo el dolor, toda la
tristeza... todo, solo por verla y besar sus labios...
Últimamente,
se ha olvidado lo que quiere decir el ser novio/a y ya solo se va cacho por
cacho, sin importar sus sentimientos o sus lágrimas. Aquí quiero volver al
perfil de esas personas que luchan de verdad por quién aman y que hoy quedan
muy, muy pocos. A todos los que están en el mundo enamorado, sea o no por mucho
tiempo, luchen por quien aman, porque así serán no solo mejores novios / as,
también mejores personas.
Sin duda, omar, tienes un talento innato para la escritura. Me encanta leer tus escritos subidos y este es muy bueno. Las esperanzas nos ayudan a soportar los baches del camino hacia la felicidad y tu lo has dejado presente. Una vez mas te felicito por tu trabajo literario.
ResponderEliminarBuen artículo omar :)
ResponderEliminarGracias a los que lo leyeron y han comentado, para el año que viene intentaré cambiar el estilo de mis relatos para ser un poco menos cansino, pero que no me esperaba tanta aceptación. Omar Betancort
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