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| Dibujo de Rebeca G. P. - 3º ESO B |
ESTELA G. P., 3º ESO B - 10/11/11
INTRODUCCIÓN:
Este artículo es especial, porque me gustaría que al leerlo me dieran su opinión; para mí sería muy importante.
Esta es la primera novela que escribo y estoy muy emocionada por poder poner el primer capítulo en esta sección del periódico digital Pasillos.
Las vacaciones es una novela basada en mi vida, mis pensamientos y mi razonamiento sobre el día a día de una persona como yo. Esta historia cuenta las vacaciones de Estela, desde la semana de ocio en su instituto, hasta el primer día de clase del curso siguiente; ocurrirán acontecimientos sociales, y Estela tendrá que plantearse si tiene amigos o solo son personas interesadas en ayudarla solo para su propio beneficio. Con su familia pasará gran parte del verano y varias sorpresas le esperarán en los meses venideros.
Yo os invito a que leáis el capítulo y, si os gusta, me plantearé poner el segundo.
A continuación el primer capítulo de Las vacaciones:
CAPÍTULO 1
Hoy nos encontramos en los últimos días de clase en el I.E.S San Benito. Es jueves, el último día de clase para los alumnos, pues desde el viernes hasta el jueves de la próxima semana el instituto llevará de excursión a las personas que han aprobado todas las asignaturas del curso.
Entramos en una clase del centro en la que un profesor de pelo corto y canoso, lleno de pequeños pelos blancos después de un fuerte afeitado, está sentado en su silla mirando cómo una alumna hace un ejercicio de raíces y proporciones en la pizarra. Los alumnos de la primera fila miran cómo su compañera hace el problema de matemáticas. Los de la segunda fila y la tercera atienden también aunque se distraen a veces. Los de la cuarta fila suelen ser los alumnos que no estudian; por lo tanto, están mirando la cancha de fútbol desde la ventana y otros juegan a dibujar al profesor lo más feo y patético posible. Desde la segunda fila alguien mira hacia atrás y ve cómo uno de sus compañeros está de pie en el fondo de la clase, con los ojos del profesor fijados en su cara con pegamento invisible; la persona de la que os hablo es Estela, una chica de 14 años con pelo largo y castaño, de ojos pardos. La chica desde que supo que quedaban dos semanas para el final el curso, se distraía en las clases, imaginándose en la playa con todos sus compañeros y acompañada de su melliza, Rebeca, con un físico similar al suyo pero con diferente carácter.
Estela sabe que cuando suene el timbre, se irá con su hermana a la taquilla y luego saldrán del instituto cuando todos se hayan ido y caminarán por la calle por la que pasan todos los días para ir a clase. Su madre, de estatura baja, con pelo rizado y rubio, las venía a buscar en su coche azul marino, en el mismo lugar de siempre, bajo una palmera que se hallaba en la calle por la que todos los estudiantes del San Benito salían para dirigirse a sus respectivas casas.
Su madre las recogió y cuando llegaron a casa, su padre, un hombre de estatura alta, con pelo canoso y puntiagudo, ya se había ido a trabajar, mientras que su hermana pequeña de 12 años, de pelo rizado castaño y de ojos color avellana, está sentada en el sillón del salón. La niña se llama Ariadna y era igual de alta que sus hermanas a pesar de ser más pequeña que ellas.
Estela se dirigió a su cuarto, el mismo que compartía con sus hermanas. La chica se sentó en su cama para pasar el rato; como se aburría, se levantó de la cama y cogió una carpeta violeta de cartón con fotos de sus cantantes favoritos y una gran fotografía suya en el medio de la carpeta. Dejó la carpeta en la mesa de su cuarto y cogió su cartapacio lleno de folios que usaba para pegar los recortes de revistas que su abuela le llevaba o las que ella se compraba cuando su madre le daba un par de monedas. Abrió su carpeta y sacó una funda de plástico llena de recortes y puso una página en blanco y, mientras recortaba y pegaba, pensaba en el curso que dentro de un día desaparecería y daría paso al ansiado verano.
Por la noche, su madre fue a recoger a su padre, puesto que él no tenía coche y ella iba todas las noches a buscarlo al trabajo. Cuando llegaron, Estela y sus hermanas estaban cenando en la mesa del comedor.
—¡Hola!— dijo su padre alegremente al entrar al salón y ver que sus hijas estaban cenando. —¿Cómo ha ido el último día de clase?
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| Dibujo de Rebeca G. P. - 3º ESO B |
—No nos ha ido mal, el profe de mates nos ha mandado tarea, pero como ya se acabaron las clases y el próximo año no nos da la materia, nadie va a molestarse en hacerla. —Dijo Rebeca con una sonrisa de oreja a oreja que dejaba ver una paleta torcida que le daba alegría a su boca.
—¿Mañana vais de excursión con el instituto? —Le preguntó a Estela al mismo tiempo que dejaba su cargada maleta del trabajo en el suelo.
—Sí, pero Rebeca se siente un poco mal, por lo que voy a tener que ir sola mañana. —Aclaró Estela.
—Bueno, no te preocupes, te lo pasarás bien, seguro, ya verás. —Dijo su padre, finalizando la conversación.
A pesar de lo que le había dicho su padre, la chica no estaba del todo segura de que las palabras del hombre fueran ciertas.
Al día siguiente, Estela se levantó de la cama, despertó a su hermana pequeña y junto a ella, despertaron a su madre lo más rápido que pudieron, y esta llevó a Estela al instituto y a Ariadna al colegio. Cuando Estela entró al instituto, no pasó desapercibida, pues todos estaban acostumbrados a ver dos personas similarmente perecidas que entraban todos los días al instituto. La chica, al darse cuenta, agachó la cabeza y siguió caminando lo más deprisa que pudo, pero con disimulo. Nada más entrar al establecimiento, llegó Samuel, su amigo desde Tercero de Primaria, con el pelo corto negro y una enorme sonrisa que lo caracterizaba; el chico al ver que Estela estaba sola le preguntó:
—¿Dónde está tu hermana, creí que ella iba a venir contigo? ¿Le ocurre algo? —preguntó Samuel ansioso por escuchar una respuesta.
—¡Hola, también me alegro de verte! —Contestó ella con aire molesto. –Está enferma, no ha podido venir, pero seguro que el lunes sí que viene.
—¿Me acompañas a la cafetería antes de que nos vayamos?
—Sí. —Finalizó ella.


Me encanta como dibujas. Mi apartado es el de la Moda... ¡Me ha encantado el texto! ...
ResponderEliminar¿Escribirás más no?...
Espero que el periodico Pasillos sea de su agrado. Todo el personal de Pasillos ha trabajado mucho para que todas las secciones estuvieran preparadas para ustedes. Yo formo parte de Pasillos y todos nosotros queremos que disfruteis leyendo estos articulos. Podeis comentar las secciones y darnos vuestra opinion, todo el personal se lo agradecera. Gracias por leer el periodico
ResponderEliminarEstela, me ha encantado lo que has escrito, es especialmente intimista. Ya espero ansioso la continuación. Enhorabuena!
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