16 de enero de 2012

El dinero


ISORA C.R. - 3ºESO - 16/01/2012
La palabra "dinero" proviene, como todas las palabras castellanas, del latín; concretamente, del vocablo "denario". El dinero es un medio de intercambio utilizado como forma de pago para la adquisición de diferentes tipos de mercancías, viviendas, locales… Generalmente cada país o comunidad suele tener su propia moneda.

No obstante, no hará mucho tiempo, no se usaba el dinero como tal para obtener otros productos. Me explico: antiguamente, se utilizaba el trueque, es decir, se cambiaban unos atículos por otros, dependiendo del beneficio que te aportasen. Por ejemplo, una familia canjeaba manzanas por trigo, o carne por herramientas… De esa forma, se adquiría lo justo y necesario para vivir. Y es que no hace falta ir muy lejos. Cuando éramos pequeños, intercambiábamos cromos por trozos de bocadillo, discos, muñecas…
Sin embargo, en este artículo no pretendo alargarme mucho en la explicación de eso que llamamos dinero, algo tan avaro y subjetivo. Lo que intento hacer ver es qué aspectos morales contiene el capital.  Aunque muchos no quieran aceptarlo, vivimos por y para el dinero. Sin dinero no seríamos absolutamente nada, nuestra existencia sería nula. Veamos: trabajamos para conseguir dinero ya que, por mucho que amemos nuestro trabajo, en ocasiones preferiríamos estar echados en en sofá viendo la televisión. Pero es el dinero lo que hace que te levantes y acudas a tus labores.  Estudiamos y nos preparamos para labrarnos un buen futuro. ¿Para qué? Para conseguir dinero para vivir. Para formarnos y que el día de mañana paguemos impuestos con nuestro sueldo para mantener el país.
Si  solamente  durante un día no asistiéramos a nuestro puesto de trabajo, podríamos tener muy serios problemas. Por ejemplo: si el tubo que lleva agua a nuestra casa se rompiese, no habría fontaneros que lo arreglasen; no tendríamos qué beber y los niños, que son más vulnerables, se deshidratarían. No habría médicos ni farmacias abiertas. Tampoco habría tiendas abiertas en las que comprar agua. Las autopistas se acolapsarían y no habría policía que dirigiera el tráfico. Si se propagase un incendio,  no habría bomberos que lo sofocasen… Y así sucesivamente, formando una cadena entre todos y cada uno de los habitantes del paneta, tan dependientes los unos de los otros.  Tal vez este paradigma es un tanto subjetivo, pero es un claro ejemplo de que el dinero mueve el mundo y sin él no podríamos sobrevivir en la actualidad, en una humanidad tan materialista.
Hay ricos y pobres. ¡Qué injusticia! Pensamos a veces. Y es que siempre ha habido conflictos entre ambos estamentos sociales. Por ejemplo, Robin Hood robaba a los ricos para dar de comer a los pobres. Pero, ¿por qué existen países  pobres y países más ricos en el mundo? ¿Por qué no somos todos iguales? Principalmente, porque no interesa. No interesa que los países en vías de desarrollo progresen, porque los países más prósperos no se podrían aprovechar de ellos. ¿Qué triste suena, no? Pero eso no es todo. Las regiones que han evolucionado más que el resto ha sido gracias a éstos  que no han progresado tan drásticamente. Se han valido de esclavos de estas zonas y de materiales valiosos, tales como el petróleo o minerales. ¿Por qué lo han hecho? Porque algún “listillo” egoísta, en lugar de compartir y formar una comunidad con todos los recursos que nos ha brindado la Naturaleza, se aprovecha y lo coge todo para sí.
Y es que, como dice la canción: el que parte, nunca reparte parte del pastel (se lo queda todo para sí). Sin embargo, aunque parezca una utopía, se puede cambiar el mundo. No es tarea fácil, pero tampoco imposible.

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